Sabemos que hay un problema «tabu» que cada vez complica a más personas: la dificultad de pagar los impuestos territoriales (contribuciones).
Diariamente revisamos muchas propiedades de todo tipo y nos hemos dado cuenta de que hay un problema recurrente: la morosidad de pago de las contribuciones aumenta. A nadie le gusta gritar a viva voz que tiene deudas, por lo que mucha veces esto se invisibiliza.
Como contexto, en 2022 se realizó el reavalúo de bienes raíces no agrícolas, en donde los avalúos fiscales aumentaron en promedio un 23,4% a nivel nacional, y en varias comunas, sobre 50%. Las contribuciones también aumentaron, mayoritariamente los inmuebles no habitacionales (+ 8,8%). A lo anterior se le debe sumar la vigencia de sobretasa a bienes raíces sobre 872 UTA al 12/2022 (+- $600.000.000.- valor fiscal). Lo anterior se traduce en un aumento en la carga impositiva a personas y empresas.
Y esto en el marco de una tormenta perfecta: las contribuciones aumentan en un momento que la inflación en 2022 supero el 12%, con una fuerte baja en la actividad económica, un aumento del desempleo y un frenazo a las inversiones (en un escenario político que además se busca evaluar una reforma tributaria). Así, en un momento de alta incertidumbre, las personas y empresas han dejado de pagar dado que simplemente no pueden, no les alcanza el flujo de caja mensual.
Hay muchas empresas, personas de clase media y alta que están complicadas, que si buen puede parecer que, tienen altos ingresos, están pasando momentos complejos, y esto se encuentra respaldado por la encuesta Cadem de hace unas semanas: un retroceso del poder adquisitivo de los chilenos.
Queremos proponerle al Ministerio de economía, hacienda, al SII y la TGR que se tome esto enserio. Proponemos rebajar el pago de las cuotas 3 y 4 de 2022 y las 4 cuotas de 2023 en un 50%; y para aquellos que, si están al día, que quede como crédito en las cuotas de este año.
Sabemos que estos impuestos territoriales son necesarios para el desarrollo del país, particularmente de las comunas, y los apoyamos, pero no podemos quedar ajenos a una realidad que viven muchos con el pago de las contribuciones.