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¿Comprar o arrendar una propiedad para la empresa?

por | Mar 21, 2023

Cuando la empresa necesita un inmueble para el desarrollo de sus productos o servicios, no es lo mismo comprar o arrendar, y para decidir que le conviene al negocio es necesario tomar en consideración distintas variables. 

Está claro que todas las empresas necesitan desarrollar su actividad en un espacio físico, ya sea un galpón industrial, una oficina o local comercial. En estos casos, la decisión de que la empresa adquiera una propiedad o la arriende, dependerá de su industria y rubro. En ese sentido, no será lo mismo los requerimientos de un banco, un retailer de tiendas de conveniencia o una empresa productora de alimentos, pero ¿cómo saber que es lo más adecuado para la empresa? 

Es importante considerar las necesidades de espacios de la empresa hoy en día y proyectar lo requerimientos futuros. Saber si la fluctuación económica del mercado puede afectar la demanda de espacios es fundamental. Por ejemplo, un supermercado, razonablemente mantendrá la demanda al contar con una oferta de primera necesidad, mientras que un restaurant podrá verse mucho más afectado. 

Se recomienda tener claro los costos de ambas alternativas. Realizar una proyección de flujos requeridos de CAPEX y OPEX es muy relevante, y se debe responder una pregunta clave: ¿Prefiero poner los recursos en un activo, maximizar la operación, abrir una nueva línea de negocios, etc?

Un punto central es considerar la flexibilidad, que puede referirse a los espacios que necesita la empresa y si los inmuebles son capaces de adaptarse a potenciales cambios futuros. En el ámbito financiero, la flexibilidad significa mayor liquidez para tomar decisiones agiles en momentos de cambio, en cuyo caso posiblemente sería conveniente arrendar. 

Otras consideraciones a tener en cuenta son la focalización de la inversión según los objetivos del negocio, la necesidad de contar con una administración y gestión de la(s) propiedades, los riesgos de la operación y el contexto de mercado, los efectos contables, financieros y tributarios en las distintas alternativas.

De este modo, vemos que la decisión dependerá del tipo de negocio y rubro, de la capacidad de gestión y separar el negocio operativo del negocio inmobiliario. En ese sentido, los propietarios de la empresa muchas veces pueden tener ambos en paralelo, donde conviene contar con una gestión diferente, para evaluar los indicadores clave de manera separada y no tomar decisiones sesgadas.